Lo que el color le roba al blanco y al negro

lo que el color le quita al blanco y al negro

Mi gran miedo a la soledad, mi miedo a no ser querida, reside en su mayor parte en el temor de no tener referencias para definirme, a que mi identidad se diluya en un mar de confusión.

http://laciudaddelena.wordpress.com

Miedo a cuando ya no quede un futuro ni nadie con quien compartir un presente que empiece a marchitarse, aferrado a un pasado al que no podré volver. Con el alma aún repleta de amor que duele igual que el pecho materno rebosante de leche cuando no puede amamantar. Amor que hay que intentar cuidar para que no se pudra, pudriendo a su vez todo lo que encuentre a su paso.

miedo a envejecer solo

Estas imágenes de gran calidad artística han sido encontradas en: Imagenesfotos.com

Anuncios

5 thoughts on “Lo que el color le roba al blanco y al negro

  1. Y sin embargo, para mí que nunca he estado “sola” (en el sentido de estar sin pareja) desde una edad bastante temprana, el estar sin alguien despierta algo de curiosidad… eso sí, me resulta difícil pensar que alguien que puede escribir esto pueda estar sola, si no es porque quiere. Y ojo, que ya digo que yo a veces siento curiosidad. Pero la vida sale como sale y no como la elegimos, pero creo que el poder de los deseos es muy grande también. Lo que tú desees, será lo que tengas, o al menos eso prefiero creer. Un beso!

    Me gusta

  2. Igual que una necesidad cualquiera. Está guardada en las personas que me rodean a la espera de que me den permiso para entrar en ellas. Como si decidiese que alguna de ellas fuera tesorera de mi propia identidad. En ellas solo puedo averiguar quién soy. Aunque no me recuerde. Ni me reconozca cuando me encuentro perdida. No me dicen a quién quiero. Si es que estoy queriendo a alguien. Ni a quien puedo querer con seguridad. La confianza y el apoyo que me permiten ser como siento que soy. No puedo hacer que desaparezca. Me agota el empeño que pongo en el tiempo sin fruto. La soledad siempre es personal, ¿verdad? Te obliga a empezar las relaciones con otras personas al revés.

    Ha de ser otra persona quien tienda la mano hasta necesitar a las personas de la misma manera que necesito el aire. Ya sé que hay cosas más importantes que aquello que me mantienen escondida en el ostracismo emocional de mi oscuridad, en este estado de repulsión entre mi razón y mi alma. Y que debo poner de mi parte. Lo sé tan bien como cualquiera. Si alguien sacrificase parte de su existencia por mí. Si yo pudiera ser esa persona. Su entrega incansable me daría el coraje para luchar contra ella el tiempo que fuera necesario. Entrometerse en mi vida como yo en la suya, para descubrir sus miedos y necesidades, y, al trastocarla, al tiempo que la suya, mis miedos y necesidades también cambiaría la mía. El esfuerzo agota. Donde cada uno entiende, como quiere, de qué está hecho el carácter innato que se empeña en asegurar que es creación propia.

    ¡Hola!

    Pues ya ves, la misma curiosidad que despierta el no estar con alguien, soniarod, no deja de ser una sensación tal palpable como lo pueda ser la curiosidad que despierta el estar con alguien; una sensación, de certeza, si quieres, de estar con una persona, tanto si existe como para perderla, tanto si no existe como para encontrarla. La soledad está siempre contigo tanto si la aceptas como si la rechazas. Te veo acertada al entender la vida así, pero no te quedes solo con la parte que te interesa: como ocurre con los deseos, ocurre lo mismo con las decisiones o lo que queremos, como dices, no se eligen, son como salen. La soledad no es una excepción. Pensar que una persona necesita o no estar acompañada tiene mucho que ver con querer estar o no sola. Tanto el vacío que llena la soledad como el vacío que llena la compañía es el mismo, solo que uno se ve desde la ilusión y el otro desde la desilusión. Las personas se engañan cuando dicen o creen escoger estar solas o acompañadas; por lo general, no se suele saber distinguir entre soledad (sentirse) y (querer o necesitar, física o anímicamente) estar sola. La soledad es como la ropa exterior, es lo que se ve, como cualquier apariencia; pero no podemos saber qué ropa interior lleva esa persona, ni aun así, conocer las razones que la hacen elegir esas prendas para cubrir la piel, que son el motivo de nuestras necesidades (lo que sentimos por ser como somos; no de nuestras decisiones o elecciones, lo que queremos). Puedes estar emparejada sin ni siquiera habértelo propuesto, y puedes elegir no seguir con esa pareja aun estando enamorada, ya que pueden pesar más otros intereses; pero que la soledad sea tu compañera no es una elección `voluntaria´ como lo pueda ser la necesidad, o el deseo o la elección, de estar, o no, sola. Por lo que es necesario algo más que el deseo de no sentirse sola, para, como crees, (no) elegir la soledad.

    Me gusta

  3. “La soledad siempre es personal ¿verdad?”. No puedo estar más deacuerdo contigo Balsa.
    “Tanto el vacío que llena la soledad como el vacío que llena la compañía es el mismo, solo que uno se ve desde la ilusión y el otro desde la desilusión”. Esta frase la voy a guardar en mi memoria Balsa. Agradezco que hayas expresado tan bien tu visión sobre la tan temida por algunos soledad, y que hayas sabido dar tan acertadamente con algunas claves sobre ello.
    Saludos!!

    Mi queridísima Sonix: Estar solo y sentirse solo son cosas tan distintas… Hay soledades que no pueden llenarse con ninguna compañía. Hay miedos y secretos del alma que no pueden ser compartidos. Disfrutar de la soledad (o de momentos de soledad) es necesario para conocerse a uno mismo, pero caer en el vacio de sentirse solo es algo feo que es necesario sentir al menos una vez en la vida para poder encontrarte con tus propios monstruos, y saber reconocerlos cuando se presenten. Y sobre todo, apreciar y distinguir la verdadera compañía de la falsa. Hay personas en el mundo que sabrán ver tu alma y tu esencia, comprenderla y no juzgarla. Esas personas son la compañía auténtica. Por cierto guapa, intento entrar en tu blog pero no puedo ¿hay algún problema con tu página?
    Saludines y besos!

    Me gusta

  4. Ya, bueno, no tienes que agradecerme nada, Elena, solo me he dejado llevar un rato al escucharte, así que si a alguien hay que agradecérselo es casi más a soniarod que a mí. Que yo crea saber algo de manera más exacta que otra persona no me confiere más mérito, sino todo lo contrario. Espero que soniarod no se tome a mal mi comentario.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s