Demasiado joven para, demasiado mayor para

crisis de la mediana edad

En la vida hay más de una adolescencia. Hay como mínimo tres.

Entiendo como adolescencia un periodo de adaptación a un nuevo yo. A cambios físicos y psicológicos importantes que dejan atrás una etapa de tu vida y una parte de ti. Una adaptación a un proceso no voluntario y que forma parte de la ley de la vida.

El paso de la niñez a la juventud y el aprender a ser adulto. El paso de la juventud a la madurez, y aprender a convivir con tus errores, tus aciertos, y nuevos cambios físicos mucho menos agradables que los del cambio anterior. La tercera adolescencia es el paso de la madurez a la tan temida por muchos (yo incluida) vejez, y la aceptación de un fin cercano.

A punto de entrar en la segunda adolescencia, me encuentro con varias dificultades. El físico ha cambiado un poco. No demasiado aún, pero empiezo a notar como la piel luce alguna línea que antes no estaba ahí, y mi cuerpo presenta ciertos pequeños cambios que evidencian que el tiempo está pasando.

Pero lo peor es el estado psicológico. Al igual que en la primera adolescencia, eres demasiado mayor para algunas cosas y demasiado joven para otras.  No eres lo bastante mayor como para no intentar empezar de cero si ello es necesario. Pero demasiado mayor para hacerlo con la energía, el empuje, la fe y la inocencia de entonces.

La experiencia te lo hace ver todo un poco más negro y tu mirada se vuelve más cínica, pero eres demasiado joven para encerrarte como una monja. Demasiado mayor para llevar el ombligo al aire, pero demasiado joven como para no ponerte una minifalda.

No puedo evitar, en mi recta final de la treintena, mirar a las veinteañeras con cierta envidia. No hace tanto era yo la que salía de fiesta hasta las mil y recibía atenciones del sexo opuesto. Ahora ando temiendo ser sustituida por una de ellas…

Antes la noche se hacía corta, y ahora a las dos de la madrugada ya es más que suficiente. Aaaaaaaains… qué pase pronto esta crisis de entrada en la mediana edad.

Viendo la serie Sexo en Nueva York veo la parte bonita de llegar a esa mediana edad. Ellas tienen éxito profesional, libertad económica, autonomía personal, belleza física… Puede que haya algunas afortunadas como ellas, aunque la mayoria de mujeres que llegan solas a los cuarenta suelen hacerlo  después de un desagradable divorcio, dos críos, demasiado cansadas para ir de fiesta en fiesta, y con poco futuro profesional a la vista.

De todos modos, prefiero ver a las cuatro protagonistas de Sexo en Nueva York disfrutando de su vida, de su segunda adolescencia y su seguridad en sí mismas que volcarme en los aspectos negativos de acercarse a los cuarenta.

Foto vía: Infoseriestv.com

Anuncios

5 thoughts on “Demasiado joven para, demasiado mayor para

  1. Pues siento discrepar… yo tengo 35 años, estoy soltera, me lo paso lo mejor que puedo pero tengo un precio a pagar, lo mismo que lo pagan las personas que tienen pareja o las personas que tienen que luchar todos los días por sus hijos con rabia… La serie Sexo en NY muchas veces, casi todos los episodios, hablan del terror a quedarse solas, e incluso del precio que pagan todas y cada una de ellas, otra cosa es que lo endulcen y casi no parezca, pero yo si que huelo ese olorcillo a fracaso en medio de tanto manolo…

    Besicos

    Me gusta

    1. ¡Hola Belén! Gracias por dejar tu comentario. Hablas de que pagas un precio al igual que las personas que tienen pareja, hijos y demás… ¿Cual es ese precio exactamente? Y si, en el fondo a las chicas de Sexo en Nueva York tienen miedo a quedarse solas (exceptuando a Samantha), como lo tenemos la mayoría. Lamentablemente esta sociedad nos programa para sentirnos incompletos si no tenemos pareja, pero no veo que en la serie hagan de ello un drama, y no creo que nos envie el mensaje de que son unas fracasadas. Todas ellas rompen relaciones cuando el maromo en cuestión no les conviene y no tragan con lo que sea con tal de no quedarse solas. Todas tienen buenos trabajos, son buenas y exitosas profesionales, guapas, autosuficientes, no creen que sean menos mujeres por el hecho de no ser madres (exceptuando a Charlotte esta vez), son atractivas… Si bien es cierto que se trata el tema de la soledad varias veces en la serie pero concluyendo siempre que la amistad está por encima de todo, cosa que acaba dejando el tema de tener pareja en segundo lugar mientras se tengan unas a otras. Al menos es lo que me transmiten a mi… 😉
      Saludines!

      Me gusta

      1. Hola,

        Pues el precio a pagar es variado… todas las decisiones que tomamos, sean las que sean, siempre tiene una cara y una cruz, algo positivo y algo negativo. No es ni bueno ni malo, solo que es un pequeño (o gran precio a pagar)

        Y siento discrepar, pero estás con una chica que ama Sexo en NY como la que más, y he visto muchas veces los episodios, y me encanta! pero recuerdas cómo acaba? todas con novio.

        Y no es tufillo de fracaso, solo que es un temor que tenemos todos, incluso los hombres si me apuras. Mira, hay un libro que se titula High Fidelity, que habla desde la perspectiva de un hombre, y por muy machote que se crea, quiere una mujer a su lado, como muchas queremos a un hombre al nuestro.

        Y no es que seamos fracasadas, pero yo si me siento incompleta, y no me lo tomo como algo que me falle, si no que me falte.

        Besicos

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s